Empieza con una frase sencilla
Para pedir, puedes decir: «Un café con leche, por favor» o «Quería un café solo, por favor». «Quería» es una forma habitual y amable de pedir algo. Si prefieres té, cambia solo la bebida: «Quería un té, por favor».
Escucha la siguiente pregunta
Es probable que te pregunten «¿Algo más?». Puedes responder «No, gracias» o añadir «Sí, una tostada, por favor». Si no entiendes una palabra, no hace falta fingir: prueba con «Perdona, ¿puedes repetirlo?».
Camarera: Buenos días, ¿qué te pongo?
Tú: Un café con leche, por favor.
Camarera: ¿Algo más?
Tú: Sí, una tostada. ¿Cuánto es?
Camarera: Son cuatro euros.
Hazlo tuyo
Lee el diálogo en voz alta y cambia la bebida y la comida. Después repítelo sin mirar. Si quieres dar un paso más, imagina que no queda lo que has pedido: «¿Qué me recomiendas?» te permite seguir conversando.
Los nombres de algunas bebidas y costumbres cambian según el lugar. Cuando viajes, escucha cómo pide la gente de allí y pregunta sin miedo: esa curiosidad también forma parte de aprender español.
